Vení con los zapatos puestos.
Una noche de salsa en vivo en la capital: orquestas con metales de verdad, dos DJs, clases para el que nunca ha bailado y pista abierta hasta el cierre.
No lo vamos a contar todavía. Pasa una sola vez, sobre la misma tarima, y es la razón para no irse temprano.
Quedate hasta el último tema.
Sin cortes, de las siete hasta que cierre. Cada momento deja lista a la gente para el siguiente — por eso el orden importa.
Desde Amatitlán, desde el 8 de marzo de 1987. Cuatro décadas sosteniendo la salsa de este país cuando no había escena que la sostuviera a ella. Esta noche no tocan de invitados: se les rinde homenaje.
Aforo de 500 personas. La preventa abre primero para quien deje su contacto — y con precio más bajo que en la puerta.
Todo lo de adentro vive detrás de una contraseña de servidor. Un botón y estás adentro.